domingo, 13 de mayo de 2018

REEDICIÓN: AyR 50 "FEMINISMO"

Aprovechando el debate actual sobre el Feminismo reeditamos el número 50 de la Revista Amor y Rabia, publicado hace ya (casi) 20 años, escrito por una compañera de CNT de Valladolid, y que no ha perdido actualidad.




O, también, para recibirlo en formato PDF basta con solicitarlo a nuestra dirección email:
colectivo.editorial.ayr@gmail.com



jueves, 10 de mayo de 2018

CONGRESO FUNDACIONAL DE LA NUEVA INTERNACIONAL ANARCOSINDICALISTA


El fin de semana del 11 al 13 de mayo se celebrará en Parma el Congreso fundacional de la nueva Internacional del Trabajo, que pretende aglutinar a los trabajadores y trabajadoras anarcosindicalistas y revolucionarios de todo el mundo. El Congreso será presentado en conferencia de prensa el jueves, 10 de mayo, a las 11.00 horas en la sede de la USI-AIT en Parma, en Vía Testi, 2, lugar de celebración del Congreso. Asimismo, está programada una presentación pública el mismo día a las 9.00 horas en el Círculo Municipal de Empleados, en Vía Mentana, 31A.

Este importante evento es el colofón de una fase previa de reuniones internacionales, destinadas a dar continuidad a los ideales de la Internacional fundada en Berlín en 1922. Ayer, como hoy, y más aún mañana, se necesita una organización sindical internacional libertaria, asamblearia y combativa, con el fin de defender a los trabajadores y trabajadoras de forma efectiva en la actualidad y, al mismo tiempo, establecer los pilares para construir una nueva sociedad en libertad e igualdad, sin relación con los mecanismos del poder político y económico.

En la fundación participarán sindicatos históricos, como la CNT (Confederación Nacional del Trabajo), fundada en España en 1910, la FAU (Freie Arbeiter-Union), implantada en Alemania en 1977, la IWW (Internacional Workers of the World), activa en América del Norte desde 1905, la FORA (Federación Obrera Regional Argentina), creada en 1901, la ESE griega o la IP polaca. La encargada de albergar el Congreso será la USI-AIT (Unión Sindical Italiana), instaurada en 1912.

martes, 8 de mayo de 2018

REVIVIR MAYO DEL 68


Hace 50 años, durante el mes de mayo, Francia vivió un proceso revolucionario que quiso cambiar el culto al dinero, la opresión, y la violencia del estado capitalista por un mundo nuevo, donde el amor, la justicia y la libertad presidieran la vida en común.

El levantamiento popular, como siempre a lo largo de la historia, adoptó formas libertarias en la autogestión de las luchas, creando un movimiento asambleario que rompía, una y otra vez, el control que la izquierda pretendía imponer para reducirlo a una protesta asumible por el sistema. Pronto la democracia mostró lo que es, y el gobierno amenazó con usar el ejército –¡para eso está!– para defender el poder establecido y sus reglas de juego.

La desfavorable correlación de fuerzas y la falta de compromiso revolucionario en los dirigentes de la izquierda políticosindical –ya consumados demócratas conversos- frustraron la revolución social. Años mas tarde, varios «liderillos rojos» mostraron su arrepentimiento por sus «pecadillos revolucionarios de juventud», tratando de vendernos un Mayo 68 reducido a una protesta juvenil hippie y contracultural.

De ahí que ahora, sea mas necesario que nunca «Ser realistas y pedir lo imposible» para revivir «aquella revolución que queremos tanto», y evitar que otra lección vital se olvide, una vez más, perdida en la historia de los vencedores.


martes, 1 de mayo de 2018

1º DE MAYO: ¡NUESTRA FUERZA, LA SOLIDARIDAD!


Bajo este lema central varios colectivos sociales y sindicales de Valladolid (CNT, CGT, Asamblea Feminista 8M, Bloque Obrero, Paradxs en Movimiento y Rizoma) nos hemos agrupado un año más con el objetivo de lanzar una convocatoria del 1º de Mayo unitaria, combativa y rupturista con el sistema capitalista y patriarcal, que impone unas condiciones de explotación cada vez más salvaje contra la clase obrera.

Nos agrupamos bajo la denominación de Bloque Crítico, pues las convocantes somos organizaciones decididamente anticapitalistas y críticas con el sindicalismo oficial entreguista, cuyas cúpulas dirigentes hace tiempo se entregaron en los brazos del capital y a día de hoy constituyen, junto a los partidos políticos, uno de los pilares sobre los que descansa la propia estructura de dominación de Clase y patriarcal que constituye el Estado español.

Esta convocatoria del Bloque Crítico será la manifestación de las personas más combativas que dieron una lección el pasado 8 de marzo al conjunto de nuestra clase con una movilización social sin precedentes reclamando el fin del patriarcado, será la movilización de las y los pensionistas que luchan por una subida digna de sus pensiones, será la de las mujeres y hombres que luchan a diario en los centros de trabajo contra unas condiciones laborales cada vez más abusivas, la de las y los estudiantes que reclaman un modelo educativo al servicio de la sociedad y no al servicio del mercado, la del movimiento LGTB que lucha contra la discriminación que padecen las personas por su diversidad sexual... Esta manifestación será la de toda la clase obrera.

La jornada del 1º de Mayo tendrá como antesala la celebración de asambleas populares a micro abierto en los barrios de Delicias, Rondilla y Vadillos, donde todo el mundo podrá hacer uso de la palabra para expresar sus reivindicaciones, para dar voz a los barrios y para llamar a una manifestación masiva que partirá a las 12 horas del 1 de mayo de la plaza de la Libertad para terminar en el Parque de la Paz en Delicias, donde tendrán lugar intervenciones de las organizaciones convocantes para terminar con actividades culturales y lúdicas.

¡Porque hay motivos para luchar, y porque la lucha es el único camino, el 1º de Mayo no te quedes en casa, súmate a la manifestación del Bloque Crítico!

lunes, 23 de abril de 2018

ANTE EL PROBLEMA NACIONALISTA

     [«Anarquismo ante los nacionalismos» de Julio Reyero, último capítulo del libro ANARQUISMO FRENTE A LOS NACIONALISMOS en el que el compañero utiliza las mismas preguntas que se hacen en los artículos «Anarquismo frente a los nacionalismos» de Juan Pablo Calero (pp. 53-63) y «Preguntas y respuestas» de Tomás Ibáñez (pp. 113-127), del que aquí os ponemos un extracto:]


Por JULIO REYERO

El anarquismo es una ideología con unas bases bastante sencillas de entender, con unas consecuencias lógicas derivadas de estas bases que no deberían generar demasiadas dudas y, posteriormente, con tantos matices que no en vano muchas veces se ha utilizado el plural, hablando de anarquismos.

Hay dos cosas que son de ineludible cumplimiento conjunto: Socialización de los bienes de producción aboliendo la propiedad privada. Esta es la parte «de familia» que, al menos en teoría, compartimos con socialistas y comunistas. No hay libertad posible si no hay justicia social repartiendo el producto del trabajo, siendo aceptada mayoritariamente la fórmula enunciada por Kropotkin «a cada uno según su necesidad y de cada uno según su capacidad».

Libertad en ningún caso sometida a autoridad política alguna. La garantía económica de la vida, el suministro de las condiciones materiales para el desarrollo físico de la persona, no deja de ser esclavitud si no se eliminan las ataduras a su movilidad, expresión, decisión y pensamiento.

Dicho de otro modo, no hay igualdad posible si no es desarrollada en libertad. Esta reivindicación ha sido compartida en ocasiones por algunas ramas del liberalismo radical (en no pocos casos de forma hipócrita).

Cualquier asunción únicamente de una de las dos premisas por separado desemboca inevitablemente en dictadura o desigualdad criminal. No estaríamos hablando en ningún caso de anarquismo.

La identificación con las ideas anarquistas se complementa con un sentimiento de comunidad o cercanía con todos aquellos grupos o individuos que siguiendo estas premisas han luchado por su desarrollo y aplicación tanto desde el plano teórico como desde la más rabiosa práctica.

En muchos casos la represión sobrevenida al pensamiento y al desarrollo material del anarquismo ha generado héroes, villanos, épicas e historias dramáticas que han contribuido a calentar también los sentimientos tras una identificación racional con las ideas.

Evidentemente no son revolucionarias todas las movilizaciones. Como no lo son, y esto hay que repetirlo bien alto lamentablemente, todos los ataques a la policía, ni todos los manifestantes encapuchados, ni todos los lanzamientos de cócteles molotov. Es algo obvio que no debería ser necesario ejemplificar, pero por si acaso todos hemos visto miles de personas manifestándose contra el aborto o a favor de la familia tradicional, o si queremos mirar un poco más lejos podríamos acordarnos de las protestas en Ucrania que consiguen derribar al gobierno accediendo al mismo uno de los principales partidos que lideraba las protestas. El resultado fue un gobierno trufado de ultraderechistas y oligarcas, el país dividido, los sueldos por los suelos y los jóvenes saliendo disparados hacia otros países de Europa huyendo de la miseria. ¿Alguien se acuerda de la «revolución islámica» que derribó una monarquía en Irán y su desarrollo posterior? La guerra por la independencia irlandesa, una vez lograda, se llevó por delante una gran parte del poder adquisitivo de las pensiones, derechos de las mujeres como el aborto o el divorcio, y acabó dando muchísimo más poder a la Iglesia católica, que se tradujo por ejemplo en el envío de tropas a Franco para apoyar la Santa Cruzada contra los revolucionarios ateos.

Más que unos mínimos que debería cumplir toda movilización, para que cuente si no con el apelativo de revolucionaria sí con nuestra simpatía, habría que atender a los fines que persigue esa movilización y por supuesto a los medios. Ha habido multitud de protestas y movilizaciones surgidas desde fuera del movimiento libertario, y que lógicamente lo trascendían, que no hemos dudado un segundo en respaldar, como por ejemplo las protestas contra el bulevar en el barrio burgalés de Gamonal hace unos años, contra el muro ferroviario en Murcia, o la lucha de las camareras de hotel autodenominadas «las Kellys». Todo aquello que contribuya a la consecución de una mejora material o a mayores cuotas de libertad debería contar con nuestro apoyo siempre y cuando no suponga un deterioro de las condiciones de vida de otros o se utilicen medios inaceptables para su obtención. Que los medios y los fines tienen que estar en consonancia es algo que ha exigido el anarquismo históricamente, incluso con las contradicciones que haya cometido.

El sujeto político, al menos en el anarquismo, debe ser el ciudadano o, si queremos evitar ese término en discusión, la persona. Si dotamos de derechos a la persona no podrá existir discriminación que no sea una evidente vulneración de los mismos, además del hecho de la realidad demostrable del sujeto «persona». Si afirmamos la nación como sujeto político pueden perfectamente vulnerarse derechos individuales como estamos viendo todos los días. La nación es un concepto subjetivo y exige un grado de uniformidad mayor o menor pero que siempre acabará chocando con la libertad individual, por supuesto, incluso con libertades de grupos étnicos más pequeños. Lo hemos visto con la nación argentina respecto a los mapuches, y lo veríamos con toda seguridad con el valle de Arán en una Cataluña como nación independiente. ¿Y cuál es la solución del nacionalismo ante la gente que no se siente identificada por la nación que se pretende crear pero están dentro de su supuesto territorio? La imposición por la fuerza, no hay duda, y en casos extremos la limpieza étnica como hemos visto, por ejemplo, en los Balcanes no hace tantos años.

Dotar a la nación de derechos y reconocerla como sujeto político es una formulación extraña al anarquismo, o dicho de otro modo, es más bien familiar al poder que aspira a dirigir los destinos de las personas que integran esa nación. Es a ellos a quienes sirve esa forma de estructurar el pensamiento y la realidad territorial.

De todos modos, hay que tener claro que los derechos humanos solamente se garantizan en una sociedad libre y económicamente justa, algo que obviamente el capitalismo vulnera inevitablemente por su propia esencia.

El cosmopolitismo o internacionalismo es la reivindicación de la fraternidad humana por encima de las fronteras y por tanto la negación de las mismas como elemento diferenciador. El significado de un exabrupto como «independentismo sin fronteras» podríamos preguntárselo a su autora, pero fuera de su pretensión poética como oxímoron (me gusta mucho más la «ardiente oscuridad» de Buero Vallejo, o «el cadáver exquisito» de Bretón) es un sinsentido político.

Es más importante hoy que nunca recordar que la globalización hay que favorecerla, pero siempre desde un punto de vista libertario luchando contra el impulso identitario que es el caldo de cultivo perfecto para el neoliberalismo y la extrema derecha y que está creciendo considerablemente en muchos países (EEUU, Polonia, Austria...).

Creo sinceramente que la necesidad imperiosa ahora mismo es volver a centrar el discurso de nuevo en el conflicto de clase, los bajos salarios, las jornadas laborales eternas, el paro, la vivienda en medio de otra nueva burbuja, la vigente ley mordaza y los nuevos intentos de restringir la libertad de expresión en la red, el aumento de la edad de jubilación, el aumento del presupuesto militar, la reclusión de población migrante en CIE sin cometer ningún delito, etc., que además de ser los problemas reales de la mayor parte de la población catalana, son también los del resto del país como mínimo.

El hecho de que todo esto haya pasado a un segundo plano respecto al derecho a decidir, al derecho de autodeterminación, o peor aún, que se haya elaborado la falacia de que estas formulaciones resolverán aquellos problemas y no la lucha organizada e inmediata contra la clase social que los provoca o los impulsa (por muy catalana que sea), trae como consecuencia una progresiva derechización de los trabajadores como está ocurriendo en países como Polonia, Hungría, Austria, Alemania o Francia. El abandono de un discurso centrado en sus problemas reales o la traición histórica de la izquierda ya sea enfangada en la corrupción o por el incumplimiento sistemático de toda promesa, ha hecho que nos hayamos visto en la situación actual de recortes sociales y de reducción de las libertades.

VV. AA.
(2018)

lunes, 2 de abril de 2018

LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE SIRIA (2ª parte)


Del ascenso y caida de los imperios ibéricos al ascenso del British Empire, la decadencia del Imperio Otomano y el inicio de la colonización occidental de Oriente Medio 


PRIMERA PARTE: Del fertil Creciente a las Cruzadas

Mientras Portugal y España sentaban las bases de sus respectivos imperios, en el Mediterraneo tenía lugar la imparable expansión del Imperio Otomano, que al aplastar al Imperio Mameluco se anexionó Egipto y Siria (1517), que pasaron a ser sus principales fuentes de ingresos, y convirtió el Mediterraneo Oriental en un “lago otomano“

Imagen idealizada del almirante chino Zheng He, que llevó a cabo varios viajes para explorar posibles rutas comerciales en el océano índico bajo la dinastía Ming

Durante el siglo XVI, bajo Suleiman el magnífico, el Imperio Otomano alcanzó su máxima extensión tras conquistare Belgrado (1521) y Tunez (1535), pero al mismo tiempo su papel como ruta comercial no paró de disminuir, debido a que la Conquista de América y la ruta portuguesa hacia las Indias acabaron con el papel de Oriente Medio como encrucijada de tres continentes (1). Y la aparición del Imperio Español acabó con las pretensiones hegemónicas otomanas en el Mediterraneo, especialmente tras la Batalla de Lepanto (1571) (2).
Las nuevas rutas comerciales que estaban abriendo los europeos fueron precedidas medio siglo antes (1405-33) por siete enormes expediciones comerciales chinas en el Océano Índico al mando del almirante Zhen He, pero tras la muerte del emperador chino Yongle su sucesor impuso una política aislacionista, dejando el camino libre a los europeos (3). Las impresionantes flotas chinas debieron causar honda impresión en el océano ìndico, y es posible que jugasen un papel en el fracaso inicial de Vasco de Gama en intentar convencer al rey de Calicut del poder del emperador portugués 60 años después de la última expedición china (1497-99) (4).


Maquetas expuestas en el Ibn Battuta Mall de dubai, que pretenden mostrar las dimensiones de los barcos de la flota de zheng comparándos con una carabela ibérica de la época. En realidad, las dimensiones gigantescas de la flota china son un mito sin fundamento

La creciente inseguridad en las rutas comerciales otomanas, sus embargos económicos contra el comercio con Persia  (5), y la política aislacionista de la Dinastía Ming en China redujeron el comercio de la Ruta de la Seda, y Siria se hundió lentamente en la decadencia, perdida su importancia estratégica. Parafraseando al arabista René Kalisky, con la decadencia de la ruta de la seda Siria pasó de la muerte mongola al silencio otomano (6).

 
Las Compañías de Indias y el ascenso de Inglaterra

En los siglos XIV y XV se dieron en Europa las circunstancias adecuadas para la creación de imperios de alcance global. Las cruzadas (y las gigantescas destrucciones llevadas a cabo por los Mongoles) habían acabado con la dependencia de Europa respecto a los productos elaborados árabes; desde el siglo XII Flandes e Italia se habían convertido en grandes exportadores de textiles en Oriente Medio (la producción italiana de seda, por ejemplo, era muy apreciada en Siria y Egipto), y lo mismo ocurrió con el azucar, que los árabes dejaron de fabricar y pasaron a comprar a los europeos. Gracias a la ocupación de territorios por todo el Mediterraneo oriental y el Mar Negro por genoveses, florentinos, venecianos y pisanos, el comercio empezó a cambiar de dirección, pasando a beneficiar a Europa, y muy especialmente a Italia, dando lugar al Renacimiento. 


Portugal logró romper el monopolio otomano en el comercio con Oriente Medio al crear una nueva ruta comercial que rodeaba Africa. Gracias a la superioridad de sus galeones armados con cañones, los portugueses no tardaron en dominar paso a paso la costa este africana, el Golfo Pérsico y el Océano Índico. El objetivo de los portugueses no era destruir las redes comerciales existentes (dominadas por los árabes), sino hacerse con su control (7). La aspiración portuguesa del monopolio del comercio naval asiático nunca se completó por la desconfianza de los comerciantes árabes, apoyados por el Imperio Otomano, así como por la competencia de la VOC (“Vereenigte Oostindische Gesellschaft”, la compañía holandesa de indias) por mercaderes holandeses. 



 

La VOC fué creada por mercaderes holandeses en respuesta a la EIC inglesa (East India Company, la Compañía de las Indias Orientales), que en poco tiempo había logrado hacerse con el monopolio del trafico de especias en el Mediterraneo, eliminando a los holandeses. La VOC, dotada con cuatro flotas fuertemente armadas (8), tenía como objetivo hacerse con el control de las zonas de producción de las especias en Asia, para eliminar intermediarios (y con ello a la EIC). Para lograrlo, inició una campaña militar con el objetivo de conquistar o destruir las posesiones portuguesas e inglesas  en Asia, cuya brutalidad no tuvo nada que envidiar a la llevada a cabo anteriormente por los portugueses. Aquellas zonas que no podían ocupar eran destruidas, arrasando ciudades enteras, matando a toda la población y destruyendo las plantaciones. De esta forma, en pocas décadas Holanda consiguió arrinconar a Portugal y hacerse con el control del comercio de las especias, pero eso no impidió que franceses e ingleses estableciesen misiones comerciales en la India. 


Los mercados asiaticos no tardaron en atraer a ingleses y franceses, que se instalaron en la India expulsando a los holandeses para, a continuación, enfrentarse entre ellos. Asimismo, la rápida decadencia de Portugal y la debilidad de España fuera de America central y del sur permitió que Francia e Inglaterra se adueñasen de enormes territorios en America del Norte. Tras aplastar Inlaterra a Holanda en 1754 (9) y conseguir al mismo tiempo la sumisión de Portugal, el único obstáculo que debía superar para controlar el comercio de Europa con Asia era la Compagnie Française des Indes Orientales francesa, que había logrado imponer su control sobre buena parte del subcontinente indio. A mediados del siglo XVII, Inglaterra pasó a enfrentarse con Francia por el control de America del Norte y de la India; la victoria inglesa, en 1763, significó para Francia la pérdida de la Lousiana, así como la posición hegemónica que había logrado alcanzar en la India. Esta catástrofe sería uno de los principales motivos del hundimiento del regimen borbónico y del estallido de la revolución francesa.



Inglaterra no lograría saborear su victoria en Norteamérica: con la derrota de Francia desapareció el peligro de una ocupación francesa, principal motivo por el que los colonos norteamericanos aceptaban pertenecer al Imperio Británico. Esta realidad, unida a las ideas francesas de la Ilustración, dieron alas a los colonos norteamericanos, que diez años después de la derrota francesa iniciaron una rebelión contra a metrópoli inglesa; tras la Tea Party de Boston (1773) vino la guerra abierta contra Inglaterra (1775-1783). En pocas décadas, la lucha sin cuartel entre Inglaterra y Francia provocó que ambas potencias perdiesen sus territorios en America del Norte. A partir de ese momento, el eje de gravedad del Imperio Británico pasó a estar en Asia, hasta su desaparición.


"Bonaparte et son Etat-Major en Egypte", de Jean-Léon Gérôme (1863). Para vencer a Inglaterra, Napoleón invadió Egipto, pero tras ser derrotado en Siria, Nelson destruyó su flota en Alejandría, acabando con los sueños de hegemonía global francesa

El hundimiento de la monarquía francesa dió lugar a su sustitución por el estado republicano, cuyos intereses estratégicos coincidían con los del antiguo estado borbónico, por lo que la confrontación a nivel global con Inglaterra no tardo en reiniciarse. En Mayo de 1798 el general Napoleón Bonaparte invadió Egipto, con el objetivo de preparar una futura invasión de la India (10). Tras derrotar a las tropas otomanas y ocupar Egipto, Napoleón pero fracasó por completo, siendo derrotado en Siria (11). Además de intentar utilizar el islam contra los ingleses y los otomanos (12), entre los planes de Napoleón estaba la construcción del Canal de Suez (13)


 Jacques-Marie le Pére, ingeniero al que Napoleón encargó hacer una inspección topografica del istmo de Suez y redactar un informe relativo a la construcción de un nuevo Canal de Suez, de manera similar al que había existido bajo los faraones [REYBAUD, Louis (París, 1830-36): "Historie de l’expédition française en Ègypte", Vol. 8]

Pese a que los planes de Napoleón fracasaran, las consecuencias de la invasión de Egipto serían profundas. Poco después de partir Napoleón estalló una revuelta wahabita en Arabia contra el Imperio Otomano (similar a la planeada por Napoleón), que fué reprimida en 1812 y 1818 por Mohamed Alí, nombrado Pasha de Egipto en 1806. Alí llevó a cabo una política de modernización en Egipto y, aprovechando su fuerza económica y militar, invadió Siria en 1832, ocupándola y aplastando al ejército otomano (14); mediante el tratado de Kutahia el Imperio Otomano aceptó entregar el control de Siria a Egipto, que de esta forma pasaba a dominar la mayor parte del imperio: Creta, Chipre, Egipto, Sudán, Siria/Palestina/Líbano, Arabia (la Meca y Medina)... No era suficiente: Alí exigió entonces que él y sus herederos fuesen nombrados gobernadores de Egipto y de Siria a perpetuidad; el sultán se negó a perder Siria, centro económico del Imperio, y entonces Alí intentó en 1838 la secesión para crear su propio imperio.


Imagen idealizada del agente napoleónico Lascaris pactando con los árabes

Egipto y la lucha por Siria se convirtieron en el eje de un conflicto internacional. Todas las potencias europeas apoyaban al Imperio Otomano, a excepción de Francia, cada vez más aislada en su apoyo a Egipto. La coalición liderada por Inglaterra exigió a Alí que se retirase de Siria en un ultimatum decidido en una reunión en Londres entre Inglaterra, Rusia, Prusia y Austria a la que no se invitó a Francia (Julio 1840). Alí se negó a ceder, seguro de la ayuda francesa, lo que fué un grave error. Pero aunque Francia ordenó la mobilización de sus tropas, reforzó sus fronteras al enterarse del ultimatum (creando un clima prebélico en Europa) y planeó atacar la flota de Levante inglesa, en realidad no estaba en condiciones enfrentarse a Inglaterra, por lo que pactó con Londres.

 El bombardeo de San Juan de Acre por la flota británica en 1840, que marcó el inicio de la soberanía limitada del Imperio Otomano y del intervencionismo humanitario europeo en el Imperio Otomano (Oriente Medio y Balcanes)

Alí se negó a ceder ante el ultimatum inglés, e Inglaterra intervino de una forma similar a las intervenciones de la OTAN desde el finde la guerra fría: tras suministrar 22.000 mosquetes a libaneses descontentos con el gobierno egipcio, la flota británica bombardeó Beirut y organizó el desembarco de tropas otomanas que, apoyadas por fuerzas británicas, rapidamente se hicieron con el control de Beirut, San Juan de Acre y buena parte de Siria (15). El desastre militar en Siria acabó con el sueño de crear un imperio egipcio: Inglaterra obligó a Egipto a retirarse de Siria, Arabia, Chipre y Creta, así como a reducir su flota y los efectivos de su ejército, de manera que dejó de ser una amenaza. A cambio, Egipto y Sudán pasaron en 1841 a estar en manos de la dinastía de Alí, que gobernaría Egipto hasta ser derrocada por Nasser en 1952


La intervención encabezada por Inglaterra durante la Crisis de Oriente de 1840 tuvo consecuencias nefastas para el futuro de Oriente Medio, al establecer de facto la 'soberanía limitada' del Imperio Otomano, marcando el inicio de las intervenciones militares 'humanitarias' occidentales en la región. Además fué el inicio del enfrentamiento entre los imperios británico y francés en Oriente Medio, que marcaría el futuro de la región (16).

 
Siria, origen del intervencionismo humanitario moderno... y de Israel

A cambio de acabar con Alí, occidente (ingleses y franceses basicamente) impuso a los otomanos en 1843 la partición del Libano en una zona norte controlada por los Maroritas y una sur controlada por los Drusos (17); esta partición, unida al proceso de modernización que estaba llevando a cabo el Imperio Otomano y a la manipulación de ambas comunidades religiosas por occidente (Inglaterra apoyaba a los Drusos, Francia a los Maroritas), dió lugar al surgimiento de tensiones crecientes hasta entonces desconocidas entre ambas comunidades (18). la partición tuvo como varias consecuencias: por un lado, los drusos perdieron sus privilegios políticos y feudales, en beneficio de los Maroritas, y su Iglesia; por otro lado, aunque la nueva influencia occidental y la inmersión en el sistema capitalista afectaba fuertemente los negocios de los mercaderes y artesanos locales, los cristianos no se veían perjudicados por ello, al contrario: los occidentales preferían tener como socio local a un cristiano en lugar de un musulman; y a todo esto ha de añadirse que mientras en la zona norte tanto campesinos como terratenientes eran maroritas, en el sur la mayoría de los terratenientes eran drusos y los maroritas eran mayoritariamente campesinos (19)


Una vez puesta en marcha la dinámica infernal de los odios étnicos no tardaron en tener lugar masacres, que culminaron en el denominado Conflicto Druzo-Marorita de 1860, iniciado el 22 de Mayo y consistente en masacres en el campo y las principales ciudades (Beirut y Damasco) sirias, y cuyas víctimas principales fueron los Maroritas (los cuales a su vez habían masacrado Drusos en 1845...). Pero tras los argumentos etnicistas se ocultaban otros intereses, que fueron los verdaderos responsables del clima de odio que dió lugar a las masacres. Las divisiones sectarias, además de ser necesarias para que occidente dispusiese de marionetas políticas con las que intervenir en la zona (Francia apoyaba las pretensiones hegemónicas de los cristianos, e Inglaterra suministraba armas a los drusos), eran el atributo fundamental de los movimientos nacionalistas utilizados por la naciente burguesía para hacer frente a una creciente radicalización de la población (20)


 Charles Henry Churchill, consul inglés en Damasco y encargado de Siria (que incluía el Líbano y Palestina); tras la secesión griega, la partición del Líbano y el inicio de la “soberania limitada“ otomana propuso crear un estado judío en Palestina para poder arrebatársela a los otomanos, 55 años antes que el sionismo..

La estrategia etnicista obtuvo tal éxito que el consul británico en Siria, Charles Henry Churchill, propuso al gobierno inglés la creación de un estado judio en Palestina (situada geograficamente debajo de la costa libanesa). "Siria y Palestina han de ser tomadas bajo protección europea", escribió Churchill, proponiendo además la colonización judía de Siria y Palestina; evidentemente, el objetivo era que Inglaterra pudiese hacerse con el control de parte de la costa siria: "Mi propuesta es que los judíos ingleses junto con sus hernanos del continente europeo efectuen una petición al gobierno británico...". Es importante subrayar que su propuesta tuvo lugar medio siglo antes de la creación del movimiento sionista, así como que surge con la clara intención de utilizar a los judíos para obtener una cabeza de puente en la región (21).


En realidad, las masacres de 1860 tuvieron su origen en un alzamiento campesino que se tuvo lugar en la zona gobernada por los Maroritas. Hartos de los enormes impuestos que tenían que pagar, los campesinos exigieron la abolición de los privilegios feudales de los terratenientes y, ante su negativa, en 1859 tuvo lugar un alzamiento en el que se asaltaron y quemaron las propiedades de los terratenientes, que huyeron. Entonces, los campesinos se hicieron con sus tierras y crearon comunas (22), dando lugar a un movimiento campesino que rapidamente se extendió también por la región drusa; pero allí, el clero marorita azuzó a los campesinos cristianos contra los terratenientes druzos: "Después de que los campesinos maroritas del norte se rebelasen contra la principal familia marorita y triunfase, los campesinos del sur sintieron que podían hacer lo mismo. La Iglesia Marorita aplaudió este desarrollo, y ni siquiera intentó ocultar su aspiración a que se crease un emirato marorita bajo protección francesa, deseando que una rebelión pusiera fin al dominio druso" (23); en respuesta, los terratenientes druzos empezaron a organizar partidas armadas de drusos, lo que inició la espiral de violencia que acabó en las masacres de 1860 (24).


 En 1862, los franceses aprovecharon unas luchas sectarias para desembarcar en Beirut, imponiendo al Imperio Otomano la creación del Líbano como provincia separada, con derechos especiales para los cristianos, siendo Francia la protectora de sus derechos

Las masacres tendrían graves consecuencias; para empezar, con la excusa de parar las masacres, y apelando a un tratado con el Imperio Otomano que databa de 1523 (!)  por el cual Francia recibió del sultán el papel de protectora de los cristianos del Imperio Otomano, Paris intervino, desembarcando en Beirut en Agosto 1860, en lo que algunos consideran la primera 'intervención humanitaria' de la época contemporanea (25). El General Beaufort d’Haupoul, antiguo jefe de estado mayor del ejército egipcio durante la campaña siria de Mohammed Alí, estaba al mando de las tropas. Como suele suceder en estos casos, la intervención militar era innecesaria, ya que Fuat Pasha, el ministro de asuntos exteriores otomano, había logrado restaurar el orden mediante una fuerte represión, castigando duramente a los burócratas imperiales y a los miembros de las fuerzas armadas que habían colaborado en las masacres, así como a los drusos (26); éstos emigraron en masa al interior de Siria para huir de las represalias de manera que, tras 1860, la única institución que quedó en pié fué la Iglesia Marorita, que rapidamente se hizo con el control de los engranajes del poder.


Tropas francesas al mando del General Beaufort d'Haupoul desembarcan en Beirut para intentar  imponer un protectorado francés en la zona con la excusa de "proteger" a los cristianos maroritas

El paso decisivo se dió el 9 de Junio de 1861: las potencias occidentales impusieron al Imperio Otomano la conversión del distrito del Líbano en una región autónoma cuyo gobernador tenía que ser católico (y por tanto bajo supervisión francesa). Esta decisión, que ampliaba aún más la segregación de la costa libanesa del resto de Siria, contradecía abiertamente las conclusiones a las que había llegado una comisión de investigación europea creada para averiguar las causas de lo ocurrido. Dicha comisión dictaminó (Octubre 1860) que el origen de las masacres estaba en la separación artificial de la costa libanesa del resto de Siria aplicando criterios étnicos, pero dado que sus conclusiones eran un obstáculo para los objetivos occidentales de hacerse con el control de la costa siria, fué ignorada y cayó rapidamente en el olvido. Con la imposición del predominio cristiano en el Líbano occidente impuso también el sectarismo religioso, inexistente hasta entonces y que ha permanecido vigente hasta nuestros días.


 Campos de refugiados para la población cristiana tras los sucesos de 1860. Ayer como hoy, la población civil, primera víctima del imperialismo occidental, que cinicamente utilizó su sufrimiento para justificar su injerencia en Oriente Medio
 
El fin de la soberanía otomana abrió la Caja de Pandora para el Imperio Otomano; si antes de 1860, las potencias occidentales habían intervenido 'discretamente', para ampliar sus zonas de influencia (27), a partir de entonces lo hicieron abiertamente, siempre con la excusa de impedir masacres. Al mismo tiempo, la prensa occidental se llenó de noticias sobre supuestas masacres, especialmente en los Balcanes (Serbia, Bulgaria,...) y en Oriente Medio (Cristanos, Armenios, Kurdos...). El método utilizado para justificar una intervención militar occidental consistía en 1) denunciar masacres contra civiles, 2) denuncias de violaciones de derechos humanos por misioneros (las ONGs de la época), 3) campañas de prensa exigiendo intervenir militarmente y, finalmente, 4) creación de protectorados o estados marioneta al servicio de la potencia correspondiente . Cualquier parecido con conflictos actuales (Kosovo, Siria...) es pura coincidencia...




NOTAS

(1) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(2) Nada menos que Hernán Cortés (que había logrado gastarse todo lo que ganó en la conquista de Mexico y estaba endeudadísimo) participó en la lucha del Imperio Español contra los turcos en el Mediterraneo, en el fracasado ataque contra Argel, capital de los piratas berberiscos ("Hernán Cortés en Argel 1541“). Finalmente, las derrotas turcas a las puertas de Viena (1529) y la Batalla de Lepanto (1571) lograron poner fin a la imparable expansión del Imperio Otomano. La Orden de Malta (los antiguos Caballeros Hospitalarios de las Cruzadas) se dedicaron entonces a practicar la piratería contra las rutas comerciales otomanas en el Mediterraneo, hasta que su centro de operaciones, Malta, fué conquistado por Napoleón (1798). Hoy día, la Orden de Malta es la única de las tres ordenes militares de las Cruzadas que ha logrado sobrevivir, disfrutando además de reconocimiento diplomático por la mayoría de paises del mundo.


(3) Las expediciones del almirante Zheng He son legendarias, y han dado lugar a diversos mitos, que van desde imaginarias visitas a Europa o el supuesto descubrimiento de América (Wikipedia, "Hipótesis de 1421"); según dichos mitos, en su último viaje Zheng He dipuso de nada menos que 300 barcos, alguno de ellos de 120 metros de longitud, es decir, cinco veces más grande que la carabela Santa María que utilizó Colón para llegar a América, de manera que los cuatro buques y 170 marineros al mando del Duque de Albunquerque habrían cabido holgadamente en su interior. FERGUSON, Niall (2011): “Civilization. The West and the Rest“;  MENZIES, Gavin (2003): “1421: als China die Welt eroberte“. Éste y otros mitos son desenmascarados en "The '1421' myth exposed".


(4) SALENTINY, Fernand (1977): “Austieg und Fall des portugiesischen Imperiums“, p.71. “¿Cómo podía demostrar Vasco de Gama al rey de Calicut que lo mejor era ser amigos? Le ofreció regalos, pero eran pobres para los niveles de la India, por lo que cuando le hablaba del poder de Portugal parecía que estuviera mintiendo. Trató de ocultar lo débil que era, actuando con orgullo y diciendo que otros barcos le seguían; no engañó con esto al rey indio, que debió comenzar a sospechar cada vez más que los portugueses eran espías o piratas, tal como le decían los árabes. Las cosas empeoraron, se secuestraron rehenes por ambos bandos y al final los portugueses zarparon de Calicut perseguidos por una flota de barcos armados“ (CRAINS, Trevor (1991): “Europa descubre el mundo“, p.32-33).


(5) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(6) KALISKY, René (1968): “Le Monde Arabe. Tome 1 - L’Essor et le déclin d’un empire“


(7) Durante la conquista de Goa, que se convirtió en el centro del Imperio Portugués en Asia (sede del Virrey y centro de la Inquisición portuguesa en Asia), el Duque de Albunquerque dio ordenes precisas a sus soldados de no efectuar saqueo alguno, de manera que al día siguiente tras la conquista los comerciantes pudieron continuar trabajando con normalidad. BOXER, Charles R. (1985): “Portuguese conquest and commerce in Southern Asia 1500-1770”.


(8) Las Compañías de Indias europeas eran monopolios comerciales dotadas de ejércitos propios e incluso leyes en los territorios sometidos a su control, que eran mucho mayores que las metrópolis mismas; en relidad, su función no era comerciar sino conquistar. La VOC y la EIC no tardaron en convertirse en estructuras gigantescas, con un enorme poder económico (en 1700 la EIC representaba más de la mitad del comercio inglés) y  otros privilegios, cómo el de poder declarar la guerra, negociar tratados o acuñar moneda.


(9) La VOC desaparecería en 1800, arruinada por las constantes guerras con Inglaterra: LOTH, Heinrich (1982): “Das portugiesische Kolonialreich. Austieg und Fall”, p. 102-107. MILTON, Giles (2001): “Muskatnuß und Musketen. Der Kampf um das Gold Ostindiens“ (trad.: “Nuez moscada y mosquetes. La lucha por el oro de las Indias Orientales“).


(10) El creciente dominio de la India por Inglaterra fué rechazado por algunos principes indios; uno de ellos, Tippu Sultan, soberano del reino de Mysore, llevó a cabo varias guerras contra los ingleses, y era un viejo aliado de Francia, desde los tiempos de la monarquía francesa. Napoleón comunicó al Directorio su intención de aliarse con los indios contra Inglaterra: "Tan pronto como hallamos conquistado Egipto, estableceremos relaciones con los principes indios y, junto con ellos, atacaremos a los ingleses en sus posesiones"; similares intenciones tenía Talleyrand. WIKIPEDIA, "Franco-Indian Alliances", "Kingdom of Mysore", "Tipu Sultan".


(11) Tras ocupar Egipto en 1798 (y perder su flota a manos del almirante Nelson), Napoleón inició la invasión de Siria (Febrero-Junio 1799), pero solo logró conquistar Jaffa (Haifa) y ganar algunas batallas en lugares bíblicos (en Canaan, el monte Tabor, Nazaret), siendo incapaz de conquistar la antigua fortleza cruzada de San Juan de Acre; tras cuatro meses se retiró retirarse de nuevo a Egipto, y poco abandonó Egipto de incognito en dirección a Francia, para tomar el poder el 18 Brumario (9 de Noviembre de 1799). WIKIPEDIA, "French campaign in Egypt and Syria 1898-1901", "Battle of the Nile".


(12) "Napoleon‘s arabian dreams"; ÁNTON, Jacinto: "El Lawrence de Arabia de Napoleón".


(13) "Napoleon and the Scientific Expedition to Egypt. The Search for the Ancient Suez Canal".


(14) MAJOROS, Ferenc / RILL, Bernd (2000): "Das Osmanische Reich 1300-1922. Die Geschichte einer Großmacht";  Alí invadió Siria para compensar las pérdidas que había sufrido al apoyar al sultán otomano en la Guerra de Independencia Griega. WIKIPEDIA, "Mehmet Alí".


(15)  En San Juan de Acre, la flota inglesa disparó 48.000 cañonazos contra las defensas egipcias, arrasandolas, y provocando la huida de las tropas egípcias, de manera que la ocupación se llevó a cabo sin incidentes. La noticia de la caida de San Juan de Acre (3 de Noviembre) y la llegada de la flota británica a Alejandría (25 de Noviembre) llevó a Alí a capitular (27 de noviembre). Wikipedia, "Egyptian-Ottoman War (1831-33)"


(16) WIKIPEDIA: "Muhammad Ali of Egypt", "Oriental Crisis of 1840"; BERHORST, Ralf: "Der Rivale", en GEOEPOCHE Nr. 56, "Das Osmanische Reich 1300-1922". En general se describe a Alí como un buen administrador, confrontándolo con la decadencia y corrupción otomana; sin embargo Alí, el "padre de la nación egipcia" era odiado entre sus súbditos, e incluso sus familiares, hasta el punto de no imponerse un luto oficial a su muerte, tras cuarenta años de reinado; "La administración de Mohamed Alí era admirada por extranjeros y comerciantes, pero era aborrecida por el pueblo que administraba. Además de su gran eficacia y equidad en la tasación entre cristianos y musulmanes, el dominio egipcio introdujo los trabajos forzados, el servicio militar, elevados impuestos, monopolios estatales, y la confiscación de las cosechas de trigo y seda. Había repetidamente alzamientos" Mansel, op. cit., p.95.


(17) Los Maroritas son un grupo escindido de la Iglesia ortodoxa que se unió a la Iglesia católica en el siglo XII, y los Druzos son una secta musulmana escindida de una rama del chiismo (ismailí fatimida), que entre otras cosas cree en la reencarnación de los guerreros y mantiene un orden de tipo clan-feudal. A mediados del siglo XIX ambas comunidades eran las más numerosas del puzzle etnico-religioso de la costa siria.


(18) Un libro de indispensable lectura, que desenmascara los mitos religiosos y nacionalistas que se han escrito para justificar y disculpar lo ocurrido en 1860, es MAKDISI, Ussama Samir (2000): "The culture of sectarianism: community history, and violence in Nineteeth-century ottoman Lebanon". La visión 'tradicional' de los sucesos, que echa la culpa de lo ocurrido a 'los otros' (sean potencias extranjeras, otomanos, maroritas/cristianos, drusos, etc.) puede encontrarse en WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict", "Mount Lebanon Mutasarrifate"; "Who Invented Lebanon?"; "The Massacres of 1840-1860 in Mount Lebanon". Un libro sobre la historia oral en Líbano recoge una versión según la cual el conflicto se originó a partir de una discusión entre dos chavales, uno druso y otro marorita, mientras jugaban a las canicas: VON ANGERN, Wolf-Hagen (2010): "Geschichtskostrukt und Konfession im Libanon", p.278.


(19) WIKIPEDIA: "History of Lebanon under Ottoman rule", "Druze". KIERKEGAARD, Anne (2010): "Dividing Politics along Sectarian Lines in Lebanon", p. 44.


(20) 150 años después, esto no ha cambiado: "El establecimiento del Libano como un estado donde la comunidad cristiana tenía privilegios especiales es crucial para la compresión del sistema político actual... La contestación política está sometida hoy a un estrecho marco, porque todos los políticos representan a comunidades religiosas específicas, lo que excluye el secularismo de la política". KIERKEGAARD, op. cit. p. 3. Asimismo, Francia sigue apoyando a los Maroritas.


(21) WIKIPEDIA: "Charles Henry Churchill". Antepasado de Wiston Churchill, responsable de Palestina tras la Primera Guerra Mundial.


(22) Sobre las revueltas campesinas y las comunas en Siria, SCHILDER, Linda: "Violence in Rural Syria in the 1880s and 1890s", en KAZEMI, Farhad y WATERBURY, John (1991): "Peasants and Politics in the Modern Middle East". Sobre la aparición del pensamiento radical (y anarquista) en Oriente Medio, el mejor libro es KHURI-MAKDISI, Ilham (2010): "The Eastern Mediterranean and the Making of Global Rdicalism, 1860-1914".


(23) KIERKEGAARD, p. 44. La Iglesia católica tiene experiencia en convertir movimientos de protesta en genocidios. Así se vió Ruanda en los años 60, donde consiguió convertir el movimiento anticolonial que hacía eco al movimiento anticolonialista de Lumumba en el Congo (colonia belga, como Ruanda) en un conflicto genocida entre 'Hutus' (campesinos) y 'Tutsis' (pastores), dando lugar a masacres a gran escala; en 1994 tuvo lugar en Ruanda un genocidio minuciosamente planificado, con la complicidad del Vaticano y Francia, originado por un brutal programa de ajuste estructural; pocos años en antes ocurrió algo similar en la ex-Yugoslavia, donde el vaticano apoyó el independentismo croata, evitando así una respuesta social a otro brutal programa de reforma estructural impuesto por el FMI. CHOSSUDOVSKY, Michel (1997): "The Globalization of Poverty. Impacts of IMF und World Bank Reforms", especialmente los capítulos 7 (sobre Ruanda) y 17 (sobre Yugoslavia); Amor y Rabia, Nr. 2, "Ruanda. Un genocidio a través del mercado" y Nr. 17, "Ruanda (2)".


(24) WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict".


(25) CHESTERMAN, Simón (2002): "Just war or just peace?: humanitarian intervention and international law", p. 32ff.  Es importante subrayar que la excusa humanitaria fué el principal argumento utilizado por occidente para justificar la ocupación de la costa siria en las Cruzadas, mucho antes de la aparición del Imperio Otomano.


(26) MIKABERIDZE, Alexander (2011): "Conflict and Conquest in the Islamic World: A historical Encyclopedia", p. 519-520. "El ministro de asuntos exteriores otomano se aseguró de que los oficiales y funcionarios otomanos fuesen sancionados por no detener el ataque de los drusos y los líderes drusos fueron encarcelados o huyeron a la montaña para evitar el castigo". KIERKEGAARD, op. cit. p.43-44.


(27) En el Caucaso, por ejemplo, para retrasar lo más posible la expansión del Imperio Ruso hacia el sur (que amenazaba al Imperio Otomano, Persia y la mismísima India), Inglaterra impulsó a través de David Urquhart (primer secretario de la embajada británica en el Imperio Otomano) la aparición de un movimiento de resistencia que frenase el avance ruso; según un periodista de The Times (que apoyaba dicho movimiento) Urquhart creó las estructuras de la resistencia y redactó su 'declaración de independencia'; Inglaterra proporcionó consejeros militares a la resistencia, así como armas. Esto último se hizo evidente tras ser capturado el Vixen, un barco cargado de armas fletado por el Urquhart, que debido al escándalo hubo de abandonar su puesto en la embajada. HOPKIRK, Peter (1990): "The Great Game. On Secret Service in High Asia", p.156-161. Tras la expulsión de buena parte de los Circasianos, el intento de iniciar una 'Jihad' contra Rusia logró echar raices en Chechenia, dando lugar a una guerra que duraría décadas. Curiosamente, Chechenia es una región que pese a haber sido cristianizada en la antiguedad, con el paso del tiempo sus  ideas y prácticas religiosas habían quedado diluidas en una combinación de ideas de las múltiples religiones que se practican en el Caucaso (judaismo, islám, cristianismo, budismo...). JERSILD, Austin (2002): "Orientalism and Empire. North Caucasus Mountain Peoples and the Georgian Frontier, 1845-1917".

viernes, 23 de marzo de 2018

REVISTA AMOR Y RABIA Nº.71, «CONTRA EL ESTIGMA DE LA PROSTITUCIÓN»

Introducción

(NOTA: En rojo se indican las páginas citadas del número 71 de la Revista Amor y Rabia)

En 2013 murió asesinada una mujer en Suecia. Eva-Marree Kullander Smith, madre de dos hijos, estaba casada con un marido drogadicto y violento, del que los servicios sociales aconsejaron que se divorciase; tras hacerlo, al tener que hacerse cargo de sus hijos, fue incapaz de ganar suficiente dinero como para poder mantenerse, por lo que decidió prostituirse. Esta situación durará tan sólo dos semanas, en las que tuvo cinco clientes; cuando se lo contó a su prima, esta lo denunció a los servicios sociales que, al comprobar que era cierto la impusieron una terapia. Como no se arrepentía, rápidamente la quitaron la custodia de sus hijos y se la dieron a su exmarido, que impidió que pudiera volver a verlos.

A partir de entonces se inició una lucha de años para recuperar la custodia de sus hijos o, al menos, el contacto, mientras el exmarido se dedicaba a acosarla y amenazarla. Tras un juicio en que quedó en evidencia el carácter violento y desequilibrado de su exmarido, logró que se la permitiese visitar a sus hijos, pero la sentencia no se ejecutó. Entre tanto, Eva-Marree se había convertido en un personaje cada vez más incómodo para el Estado sueco, al ser una destacada representante del movimiento que lucha contra la ilegalización de la prostitución. Fue entonces cuando los servicios sociales organizaron una visita para que pudiese ver a sus hijos. Pero, pese a que la ley sueca prohíbe que parejas enfrentadas coincidan en este tipo de visitas, y pese a que el padre tenía entre sus antecedentes incluso el haber agredido a un miembro de los servicios sociales, se le permitió estar presente durante la visita, que además tuvo lugar en los locales de los servicios sociales, donde Eva-Marree carería del menor control o protección. La visita duró poco: Tras insultarla y gritarla, el exmarido se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo, y la mató de 32 puñaladas delante de sus hijos.

Ahí no acabó la tragedia. Por si esto no fuera suficiente, aunque el marido fue condenado a 18 años de prisión, se le concedió la custodia de los hijos y se negó a la familia de Eva-Marree tener el menos contacto con ellos (por haberse prostituido su hija). Para contener el escándalo, que dio lugar a manifestaciones de protesta ante las embajadas de Suecia por todo el mundo, los servicios sociales intentaron convencer a la familia que no hiciera un entierro público, y al no lograrlo, se declararon dispuestos a asumir los costes. En realidad, como se descubrió más tarde, esa oferta había sido una broma macabra del Estado: los servicios sociales pagaron los costes del entierro con el dinero de Eva-Marree, que habían heredado sus hijos a su muerte (p. 65-66).

 

ESTADO "FEMINISTA", O LA INSTITUCIONALIZACIÓN DEL ESTIGMA


Esta historia, que es explicada en detalle en el documental “Donde las putas no existen”, emitido en el Canal Arte, es el mejor ejemplo de las consecuencias de disfrazar al Estado de feminista y darle la potestad de juzgar a las mujeres en función de lo que hagan con su cuerpo. Para el Estado sueco, que se califica a si mismo de feminista con la complicidad de un sector importante del movimiento feminista mundial, es incompatible que una mujer pueda ser al mismo tiempo madre y prostituta. Y fue eso lo que mató a Eva-Marree: el estigma de haber sido prostituta; o, mejor dicho, su negativa a arrepentirse de haber sido prostituta para poder sacar adelante a su familia.

A pesar de lo que pueda parecer, el estigma que acompaña a las mujeres que han ejercido o ejercen la prostitución es algo puramente cultural y está muy ligado a las religiones monoteístas (p. 87). En Europa, el paso del politeísmo al cristianismo estuvo ligado a la prohibición de la prostitución, representado en la Biblia con la figura de Maria Magdalena. La estigmatización de las prostitutas no fue ni inmediata ni uniforme: la emperatriz Teodora, esposa de Justiniano, uno de los principales emperadores romanos, había sido previamente prostituta, y San Agustín, cuyo pensamiento impregnó la Edad media, se declaró contrario a abolir la prostitución en La Ciudad de Dios: “La mujer pública es en la sociedad lo que la sentina es al barco y la cloaca al palacio. Cierra la cloaca y todo el palacio será infectado” (p. 51).

 "Salvadnos de quienes nos quieren salvar": Manifestación de protitutas en la India contra el abolicionismo

Esta situación cambiará al final de la Edad Media, cuando la Iglesia católica intentó imponer en Europa su hegemonía ideológica y política, algo representado simbólicamente con la Tiara y llevado a la práctica mediante la persecución de quienes consideraba herejes y la puesta en marcha de la Inquisición. Fue entonces cuando se condenó teológicamente la prostitución, y se pusieron en marcha los mismos mecanismos de estigmatización que se acababan de aplicar a los judíos: encerrarlas en guetos, imponerlas el uso de una vestimenta especial y obligarlas a llevar símbolos que permitiesen reconocerlas, prohibirlas tocar comida y frutas en los mercados, etc. (p. 55); eran básicamente las mismas reglas que se habían impuesto previamente a los leprosos para separarlos del resto de la sociedad, y las consecuencias fueron similares: a partir de entonces, las prostitutas pasaron a sufrir el desprecio de una sociedad que, al mismo tiempo, era incapaz de lograr que desapareciesen. El mismo resultado, por cierto, que ha logrado producir en la sociedad sueca la prohibición de la prostitución.

Lo cierto es que la prostitución, calificada de “oficio más viejo del mundo”, ha existido siempre en todas las culturas y civilizaciones, y ha demostrado una formidable capacidad para sobrevivir a todos los intentos de erradicarla. Lo único que han logrado sin excepción todos los esfuerzos represivos para acabar con ella ha sido situar a las prostitutas al margen de la sociedad, marcándolas para toda la vida. La prostitución en cambio ha seguido existiendo, aún bajo las peores circunstancias, para volver a expandirse rápidamente tras relajarse la legislación.

El movimiento obrero también declaró entre sus objetivos la erradicación de la prostitución, pero al intentar llevarlo a cabo fracasó tan estrepitosamente como sus predecesores: así ocurrió en la Rusia soviética, donde tras encerrar a las prostitutas en campos de concentración se proclamó oficialmente que había desaparecido tras el fin del capitalismo, a pesar de que los informes internos del estado reconocían su existencia clandestina (p. 57); y así ocurrió en España durante la Revolución social y Guerra Civil de 1936-39, donde el anarquismo tenía claro que la prohibición de la prostitución no era una solución viable. Según explicaba Federica Montseny, Ministra de Sanidad por la CNT, “Considerábamos que no era posible terminar por Decreto con la prostitución, porque la prostitución representa un problema de carácter social que no se puede resolver radicalmente. (...) mientras no se consiguiera transformar la mentalidad de los hombres y de las mujeres, mientras España no superase la moral sexual,  la abolición de la prostitución era imposible“ (Mis primeros cuarenta años, Federica Montseny, 1987). La realidad de la guerra se impuso al idealismo, y de una etapa inicial en la que los anarquistas ejecutaron a los chulos del barrio chino de Barcelona y pusieron en marcha los llamados “liberatorios de prostitución”, se pasó a organizar prostíbulos en el frente para las milicias (p. 60).

En épocas más modernas ha ocurrido algo similar: tras la revolución y toma del poder en Cuba y Nicaragua se cerraron los prostíbulos e incluso se prohibió la prostitución (en la Nicaragua sandinista); pero tras una situación de clandestinidad, la prostitución volvió a hacer su aparición pública. El propio Fidel Castro, que en un discurso el 30 de noviembre de 1971 decía que “en nuestro país, la prostitución se erradicó hace muchos años. En nuestro país, todas esas tristes y horribles cosas de una sociedad explotadora, ya no existen”, tuvo que reconocer décadas más tarde la existencia de la prostitución: “nuestras prostitutas son las más sanas e instruidas del mundo”.

En Suecia la situación es similar: a pesar de la intensa campaña de propaganda a favor del nuevo abolicionismo, que ha logrado que se prohíba la prostitución en varios países de la UE, la realidad es tozuda. La policía sueca reconoce que sigue existiendo, pero de manera clandestina, y la ONU ha denunciado que esta situación pone en riesgo la vida de las prostitutas. El único resultado real ha sido lograr implantar el estigma contra la prostitución entre la mayoría de la población sueca, el mismo estigma que, institucionalizado, quitó los hijos a Eva-Marree cuando se negó a arrepentirse de haber sido prostituta, y finalmente la acabó matando.

MISERIA SEXUAL


Mientras no se combatan las causas que originan la prostitución, esta seguirá existiendo. Y no hay que confundir causa y efecto: el motivo de la prostitución no es el dinero, sino la miseria sexual. La prostitución cubre una necesidad humana básica, al ofrecer una salida al deseo, reprimido en todas las sociedades mediante las más diversas reglas, legislaciones y tabús. Esta realidad, origen de la imposibilidad de erradicarla, es asimismo mucho más compleja de lo que parece a primera vista; tras la revolución sexual que supuso el descubrimiento de la píldora al dar a las mujeres el control de sus capacidades reproductivas, la sexualidad perdió parcialmente el tabú que la rodeaba en occidente. Esto ha hecho visibles aspectos de la sexualidad reprimida que antes estaban silenciados, que han dado lugar por ejemplo a la asistencia sexual a las personas discapacitadas (p. 83-86), un 60% de las cuales son mujeres en España, un 60% de las cuales son mujeres en España, o a servicios sexuales para calmar a personas internadas en centros psiquiátricos (p. 86).

Ambos son ejemplos perfectos de pago de dinero por sexo, y por tanto prostitución ¿hay que prohibirlos también? Y, en caso contrario, ¿cuál es la diferencia? Y, más importante aún, si la prostitución consiste en el intercambio de sexo por beneficios materiales ¿cómo puede reconocerse, dónde está el límite? Basta echar un vistazo a otras regiones del mundo para darse cuenta de la insostenibilidad de juzgar comportamientos sociales mediante la visión judeocristiana. En Guinea Ecuatorial, antigua colonia española, existe la llamada semiprostitución, mediante la cual las mujeres mantienen relaciones sexuales con hombres para recibir  favores o regalos sin que exista una tarifa fija (p. 81). Este modelo de intercambio de sexo por diversos beneficios materiales ha dificultado enormemente la implantación del modelo occidental de prostitución, basado en prostíbulos que no son sino un vago recuerdo de los guetos medievales donde se concentraba a las prostitutas; y, más importante aún, la práctica de la semiprostitución está socialmente aceptada, careciendo del estigma occidental.

Aquí puede reconocerse de manera nítida el imperialismo cultural occidental, que intenta imponer su paradigma social al resto del mundo, lo que implica necesariamente imponer su visión de la sexualidad a todo el planeta, algo tan imposible como poco recomendable. Porque, en el fondo, la visión de la prostitución que tienen las sociedades occidentales, incluidos amplios sectores de la izquierda y del movimiento feminista actual, está impregnada del estigma medieval. Es cada vez más difícil reconocer la menor diferencia entre la visión puritana del cristianismo con la censura sobre la exposición del cuerpo femenino que últimamente pretende imponer un sector aparentemente mayoritario del movimiento feminista.

 "Hylas y las Ninfas", cuadro de John William Waterhouse retirado de un museo de Manches- ter por "cosificar a la mujer"

Un ejemplo de o problemático de esta visión de las cosas es la reciente decisión de retirar en un museo de Manchester la exposición del cuadro “Hylas y las ninfas”, de John William Waterhouse, acusado de “cosificar a la mujer”. En realidad, el cuadro representa el secuestro de Hylas, el amante de Hércules, que al ir en busca de agua, es secuestrado para siempre por las ninfas de un manantial, que deseaban al joven por su belleza. Las depredadoras son las mujeres, no Hylas. Potter Steward, juez del Tribunal Supremo de EEUU, dijo en una sentencia en 1964 “No sabría definir la pornografía pero la reconozco cuando la veo“, y esta sentencia puede aplicarse igualmente al sexismo, cuyas fronteras son líquidas, más allá de los casos evidentes.

En los años 60-70, poder llevar una minifalda (es decir, que una mujer pueda vestirse como quiera) fue motivo de lucha del movimiento de liberación de la mujer. Hoy día, bajo el barniz ideológico de una supuesta defensa de la mujer se oculta el tradicional rechazo de la cultura judeocristiana a la exposición pública del cuerpo femenino, el estigma de la Iglesia medieval que considera la sexualidad algo sucio y la convirtió en un tabú sobre el que no puede hablarse abiertamente. El mismo tabú que da lugar a la miseria sexual, y sienta las bases de la existencia de la prostitución.

DERECHOS Y EXPLOTACIONES


Frente a la identifación de la prostitución con esclavitud de un amplio sector del feminismo, en las últimas décadas ha surgido un fenómeno global tan singular como inesperado: prostitutas que se rebelan contra el estigma, se declaran feministas y se organizan para defender su derecho a acceder al sistema de seguridad social y cotizar para recibir una pensión. Enarbolando el lema “My body, my business” (Mi cuerpo, mi negocio), las prostitutas feministas reclaman el derecho a usar su cuerpo como las dé la gana, y denuncian que el feminismo abolicionista pone en peligro sus vidas, al querer llevarlas a la ilegalidad, además de intentar forzarlas a integrarse en un mercado laboral precariezado. En el movimiento anarquista y la izquierda de países como EEUU, Canadá, Irlanda, Reino Unido o Australia amplios sectores han declarado abiertamente su apoyo a la lucha por los derechos de los trabajadores y trabajadoras sexuales (p. 7-35).

Y es que es innegable que la pretensión de imponer un modelo sexual por medios represivos es indefendible desde una perspectiva anarquista, además de irracional: no hay ejemplo en la historia de un sistema social, religioso o político que haya logrado abolir la prostitución, de la misma manera que no se conoce sociedad alguna en la que no haya existido. Más indefendible aún desde un punto de vista anarquista (y feminista) es la pretensión de presentar a la mujer como un ser débil, una víctima que hay que proteger, como plantea el feminismo abolicionista. Basta escuchar las voces de las prostitutas mismas (p. 36-50) y los datos de que se dispone sobre la prostitución para darse cuenta de que sólo una minoría (1 de cada 7) es víctima de las redes de trata de blancas, algo que no es prostitución sino esclavitud pura y dura.

 "No me hables de máquinas de coser. Hablame de los derechos de las trabajadoras" Pancarta de una manifestación de trabajadoras sexuales del sudeste asiático rechazando trabajar en las factorías textiles de la región, conocidas por sus condiciones laborales similares a la esclavitud

Usar el cuerpo para obtener beneficio económico en el contexto de un sistema económico basado en la injusta distribución de la riqueza ha sido siempre un medio de la mujer para mejorar sus condiciones de vida. Así ha sido en Occidente, como explica Silvia Federici (p. 28), así lo utilizaron las mujeres de la tribu de Ouled Nail, en el Sahara (p. 53), y así es hoy en Asia, donde las prostitutas son mujeres que prefieren vender su cuerpo a trabajar en un taller textil en condiciones infrahumanas, por un salario mísero y la amenaza constante de la muerte en accidente laboral o ser violada por un capataz. Y en Europa la situación no es muy diferente: “mejor puta que trabajar en un McDonalds”, dice una prostituta española, o “prefiero ser puta que trabajar 40 horas a la semana en una fabrica”, dice una prostituta francesa (p. 43). Recientes estudios las dan la razón, como demuestra el elevado porcentaje de trabajadoras de lalimpieza que sufren cáncer debido a su contacto continuo con sustancias químicas, en un sector tradicionalmente femenino y mal pagado.

Pero esto no es toda la historia. Aunque sus argumentos deslegitimizan –con razón- el discurso victimista del abolicionismo, la lucha para acabar con la ilegalidad y el estigma no deben impedir un análisis crítico de los resultados de la legalización, y para ello nada mejor que Nueva Zelanda, el primer país en legalizar la prostitución (p. 78). Sabrinna Valisce, exprostituta que se destacó en la lucha por acabar con la prohibición en Nueva Zelanda, se ha convertido hoy en una de sus principales críticas; rechazar el abolicionismo que hoy defiende no es motivo para no escuchar su crítica, muy distinta de las ideólogas burguesas del feminismo abolicionista que en su inmensa mayoría nunca han formado parte del mundo de la prostitución. Según Valisce, “la despenalización distanció a las trabajadoras y propició una competencia feroz que antes no existía” mientras que “Los burdeles implantaron rápidamente la tarifa ‘todo incluido’, por la que las prostitutas estaban obligadas a hacer todo lo que sus clientes deseaba” (p. 80).

En otras palabras: la salida de la ilegalidad dio paso a la normalización neoliberal de la prostitución. Y no solo eso. La escritora feminista Gloria Steinem ha advertido que normalizar el concepto de “trabajo sexual“ podría dar lugar a que el Estado neoliberal pudiese obligar a quienes reciben ayudas a aceptar ofertas de trabajo en el sector sexual, bajo la amenaza de, en caso contrario, perderlas.

Y hay que tener en cuenta también que, como todo oficio, la prostitución tiene una estructura piramidal: frente a quienes aseguran que los ingresos que se pueden ganar son muy superiores a los de otros trabajos, la realidad es hay grandes diferencias entre una minoría de clase media/alta dedicada a la prostitución de lujo, y una mayoría de prostitutas de clase baja que trabajan están sometidas a una competencia brutal que hunde los precios a la baja, como nos recuerda Valisce. De manera paralela a la lucha por su acceso a la seguridad social, a una pensión digna y a que se acabe la discriminación fruto del estigma, el sector más activista de las prostitutas, tan enemigo de los “chulos” como las abolicionistas, busca medios para asegurarse que nadie se quede con el dinero que ganan con su cuerpo, y para ello se han puesto en marcha prostíbulos autogestionados en Ámsterdam (p. 72), cooperativas de servicios sexuales en Ibiza (p. 75), cooperativas de ahorro comunitario, que tienen una amplia difusión por todo el mundo (p. 76) o incluso un banco en la India, que ha mejorado notablemente la situación de las prostitutas, al permitirlas comprarse casas, pagar los estudios de sus hijos, o poderse pagar operaciones médicas (ver p. 73-75). Estas iniciativas son similares a las iniciativas cooperativistas  que siempre favoreció el movimiento libertario, basta recordar la Cooperativa Cristalera de Mataró, en la que Juan Peiró (futuro Ministro de Industria) jugó un papel fundamental.

 

REFLEXIONES FINALES


En definitiva, este corto repaso de un tema enormemente complejo como es la prostitución pretende poner de manifiesto varios puntos:
  • Apoyar el abolicionismo es apoyar una distopía represiva y puritana que reproduce el estigma medieval y judeocristiano, y es inasumible por el movimiento anarquista.
  • Pretender negar a la mujer el derecho a decidir de manera consciente si usa su cuerpo para ganar dinero es contraria a la defensa anarquista de los derechos del individuo.
  • Acabar con la ilegalidad de la prostitución es acabar con la inseguridad de quienes lo practican, asegurándolas un acceso a la seguridad social y una pensión, lo que es un objetivo digno de ser apoyado.
  • La prostitución no puede desaparecer mientras exista una de las causas que dan lugar a su existencia: las desigualdades económicas, fruto de una injusta distribución de la riqueza, que impiden tomar libres decisiones sobre nuestras vidas.


Por último, la prostitución existe debido a la miseria sexual de un modelo de sociedad de carácter autoritario, que fomenta una moral sexual represiva y puritana. El anarquismo ha de luchar para acabar con ella, sustituyéndola por una sociedad sin propiedad privada en la que sea posible disfrutar de la sexualidad de la manera más libre posible. De alcanzarse ese objetivo, los motivos que dan lugar a la prostitución –la miseria económica y la miseria sexual- desaparecerían y, con ello, es posible que con ello dejase de existir. Pero, aunque carecemos de garantías de que ocurriese, ¿no merece acaso la pena luchar por ese modelo de sociedad en lugar de favorecer un modelo social y sexualmente represivo?







O, también, para recibirlo en formato PDF
basta con solicitarlo a nuestra dirección email:

colectivo.editorial.ayr@gmail.com