sábado, 18 de marzo de 2017

REEDICIÓN REVISTA 'AMOR Y RABIA', 39: «CONTRA LA PSIQUIATRÍA»

El presente número que hemos reeditado fue publicado hace 20 años, el 28 de marzo de 1997. Por desgracia -y por las prisas- este número tuvo varios errores de maquetación que hacían dificil el poder entender algunos pasajes del texto. Para esta reedición hemos correjido esos errores. 







jueves, 16 de marzo de 2017

SOCIALISMO ENTRE COMILLAS

 Ya que en este año conmemoramos el Centenario de la Revolución Rusa de 1917, os pongo un texto (de 1921) que refleja lo que supuso la toma del poder ruso por los bolcheviques... Luego vendrían Stalin, la Guerra Fría, el Pacto de Varsovia, etc., hasta su final en 1991.

El 16 de marzo de 1921 (poco antes del último asalto que pondría fin a la rebelión de marinos, soldados rojos y obreros de la revolucionaria Kronstadt) salía publicada en el IZVESTIA de Kronstadt este artículo titulado: «SOCIALISMO ENTRE COMILLAS», redactado por el Comité Revolucionario Provisional que encabezaba la rebelión de esta ciudad-fortaleza (base naval de la Flota del Báltico) en la isla de Kotlin, a unos treinta kilometros al oeste de Petrogrado, en el golfo de Finlandia. Isla de larga trayectoria revolucionaria que se amotinó entonces contra el poder bolchevique (previamente lo hizo contra el zarismo y el Gobierno Provisional burgués) defendiendo totalmente el original lema revolucionario de «Todo poder para los soviets», lema traicionado por Lenin y sus secuaces en el Gobierno (que hipócritamente se llamaba Soviet de los Comisarios del Pueblo).

Tras tres años de guerra civil, la imposición del llamado 'Comunismo de Guerra' y las carencias de existencias provocó sucesivas revueltas campesinas en el país y las huelgas generales de trabajadores en Moscú y Petrogrado, duramente reprimidas por «el gobierno de obreros y campesinos» de la llamada «patria del socialismo». La población de la isla-fortaleza se sumó a la protesta  —foco de fuerte tradición rebelde y de muchos motines antiautoritarios, hasta Trotski (el gran verdugo) llegó a denominarla «el orgullo y gloria de la revolución»y estableció durante un tiempo un soviet libre, que terminó duramente reprimido por el Ejército Rojo, después de una lucha sangrienta y encarnizada. Un reflejo más de lo que Lenin y Trotski sembraron y después cosechó Stalin y los que le siguieron al frente de la URSS...
Helsinki, verano de 1918, marinos de Kronstadt
durante la guerra civil finlandesa.


Al hacer la Revolución de Octubre los marinos y los soldados rojos, los obreros y los campesinos vertieron su sangre por el poder de los soviets, por la creación de una República de trabajadores. El partido bolchevique prestó estrecha atención a las actitudes de las masas. Al inscribir en su bandera seductoras consignas que agitaron a los trabajadores, logró atraerlos a su campo y les prometió conducirlos a un brillante reino del Socialismo, que sólo los bolcheviques sabían cómo erigir.

Naturalmente, una alegría sin límites se apoderó de obreros y campesinos. «Por fin la esclavitud que hemos soportado bajo el yugo de los terratenientes y los capitalistas se está transformando en una leyenda», pensaron. Parecía que hubiera llegado la época del trabajo libre en los campos, fábricas y talleres. Parecía como si todo el poder hubiera pasado a manos de los trabajadores.

La habilidosa propaganda llevó a los hijos del pueblo trabajador a integrar las filas del partido, donde fueron aherrojados por una severa disciplina. Luego, cuando los comunistas se sintieron suficientemente fuertes, primero desalojaron del poder a los socialistas de otras tendencias; después apartaron a los obreros y campesinos mismos del timón de la barca del Estado, mientras continuaban gobernando el país en su nombre. Los comunistas sustituyeron ese poder que usurparon por el dominio arbitrario de los comisarios sobre el cuerpo y el alma de los ciudadanos de Rusia soviética. Contra toda razón y contra la voluntad de los trabajadores, comenzaron a construir tenazmente el socialismo de Estado, con esclavos en lugar de trabajadores libres.

Luego de desorganizar la producción bajo el sistema de «control por los obreros», los bolcheviques procedieron a nacionalizar las fábricas y talleres. Los trabajadores se transformaron de esclavos de los capitalistas en esclavos de las empresas estatales. Pronto esto no fue suficiente, y entonces planearon introducir el método de trabajo acelerado al máximo: el sistema de Taylor. Todo el campesinado trabajador fue declarado enemigo del pueblo e identificado con los kulaks (campesinos ricos). Con gran energía los comunistas se dieron a la tarea de arruinar a los campesinos, ocupándose ellos mismos de crear granjas estatales (las estancias del nuevo terrateniente, el Estado). Esto es lo que los campesinos han recibido del socialismo de los bolcheviques en lugar del libre uso de las tierras que acababan de conquistar. A cambio del cereal incautado y las vacas y caballos confiscados, recibieron incursiones de la Cheka y pelotones de fusilamiento. ¡Excelente sistema de intercambio en un Estado de trabajadores: plomo y bayonetas por pan!

La vida de los ciudadanos se volvió desesperadamente monótona y rutinaria. Uno vivía de acuerdo con las tablas cronológicas fijadas por la autoridad que correspondiera. En lugar del libre desarrollo de la personalidad individual y de una vía de trabajo libre, surgió una esclavidtud extraordinaria y sin precedentes. Todo pensamiento independiente, toda crítica justa a los actos de los gobernantes criminales se transformaron en un delito castigado con la prisión, y a veces incluso con la ejecución. En una «sociedad socialista» comenzó a florecer el castigo capital, esa profanación de la dignidad humana.

Tal es el brillante reino del socialismo al cual nos ha llevado la dictadura del Partido Comunista. Hemos obtenido el socialismo de Estado con soviets de funcionarios que votan obedientes de acuerdo con los dictados del Comité Central del partido y sus infalibles comisarios. El lema «quien no trabaje no comerá», fue distorsionado por el nuevo orden «sovietico» y transformado en «todo para los comisarios». Para los obreros y campesinos y la intelligentsia trabajadora sólo queda el trabajo descolorido y sin descanso en un ambiente carcelario.

La situación se ha vuelto intolerable, y Kronstadt Revolucionaria fue la primera en romper las cadenas y los barrotes de hierro de esta prisión. Está luchando por un tipo diferente de socialismo, por una República Soviética de trabajadores, en la cual el productor mismo será el único dueño y podrá disponer de sus productos como le parezca adecuado.

IZVESTIA
16 marzo 1921

viernes, 10 de marzo de 2017

REVISTA 'AMOR Y RABIA', 67: «EL HOMBRE QUE FUE JUEVES»

El texto que aquí presentamos no puede considerarse anarquista en modo alguno: su autor, Chesterton, años más tarde se convirtió al catolicismo, y en el texto mismo se cuestiona la ideología anarquista. Al mismo tiempo se muestra como es el mismo Estado el que, con la excusa de combatir el terrorismo, se infiltra en los grupos terroristas y los acaba dirigiendo.

Es este un tema de permanente actualidad: en EEUU, por ejemplo, según Human Rights Watch, en casi todos los casos de terrorismo islamista había infiltrados del FBI, hasta el punto de ser imposible distinguir si estaban infiltrados para impedir atentados o para que se llevaran a cabo; en Alemania, la red terrorista neonazi NSU estaba trufada de infiltrados y colaboradores de la policía y los servicios secretos, los cuales se han dedicado a destruir documentación relacionada con el caso cuando ha salido a la luz; y recientemente se ha descubierto en España el montaje policial de una supuesta «célula islamista» inventada por un confidente.

Todo esto no son meras chapuzas, sino la punta de un iceberg. Varios ejemplos demuestran el uso del terrorismo por el estado como herramienta contra la izquierda: en EEUU, el programa Cointelpro del FBI y la Operación MHCHAOS de la CIA consistían en la infiltración de las organizaciones de izquierda para destruirlas por dentro favoreciendo tendencias extremistas; en Europa, la Red Gladio de la OTAN impulsó la «estrategia de la tensión», que consistía en la creación y/o manipulación de grupos terroristas de extrema izquierda y derecha para crear un clima de guerra civil larvada que lograse desmobilizar a la población o, en caso contrario, justificase la puesta en marcha de un golpe de Estado, como ocurrió en Chile en la última etapa del gobierno de Salvador Allende.


Un detalle curioso: este libro fue publicado a comienzos de 1908, poco antes de los escándalos Rull y Azeff, hoy (desgraciadamente) olvidados, y que confirmaron que lo que había escrito Chesterton era una trágica realidad. El escándalo de la red terrorista de Joan Rull destapó cómo la burguesía clerical catalana, con el apoyo de tres gobernadores civiles, se dedicaron a sembrar bombas en Barcelona durante años para utilizarlo como excusa para reprimir el anarcosindicalismo. Un ex-agente de Scotland Yard, Charles John Arrow, fue contratado para investigar quién estaba detrás de los atentados y confirmó la autoría patronal/estatal del «terrorismo anarquista», lo que dio lugar al proceso y ejecución de Joan Rull, el organizador, en agosto de 1908.

Meses más tarde, en noviembre, el Partido Social-Revolucionario ruso descubrió que el jefe de su Organización de Combate, Azef, responsable de asesinar a Pleve, ministro del Interior, y al Gran Duque Sergio, era un infiltrado de la policía secreta rusa. En este caso, Azef era un peón en una lucha de poder en la cúpula del poder zarista, que enfrentaba al primer ministro Witte y su intento de industrializar Rusia con sectores de la aristocracia favorables a un imperialismo paneslavista aliados con Inglaterra.

Sirva este texto como entretenimiento, pero también como aviso, para recordarnos que el Estado está dispuesto a todo para aplastar cualquier disidencia.



martes, 7 de marzo de 2017

CICLO DE MUJERES ANARQUISTAS-EMMA GOLDMAN


«Habrán dado al mundo el primer ejemplo histórico de cómo se debe hacer la revolución»
Frase de Emma Goldman referente a las colectivizaciones de CNT en 1936-37
2 marzo 2017

Emma Goldman nació en Lituania, pero emigró a Estados Unidos en busca de la libertad, huyendo de un matrimonio acordado por su padre a los 15 años de edad.

Los acontecimientos acaecidos durante la jornada del 1 de mayo de 1886 y los Mártires de Chicago la hicieron ver con claridad sus ideales, marcando el comienzo de una vida dedicada a defender la ideología anarquista.

Escritora y gran defensora de la emancipación de la mujer. Emma divulgaba propaganda por la defensa de las mujeres, el amor libre y los métodos anticonceptivos.

Fue detenida y encarcelada en varias ocasiones por sus ideas anti-autoritarias.

Viajera imparable, volvió a Rusia sumándose a la sublevación anarquista de Kronsdat, época en la que escribió una crítica al movimiento comunista, titulada: Mi desilusión con Rusia.

Visitó España en tres ocasiones (1936-1937-1938) donde se solidarizó con la lucha de CNT, simpatizando con Federica Montseny. Entre sus muchas obras se encuentra una carta que escribió después del asesinato de Buenaventura Durruti, Durruti ha muerto, pero todavía vive y Visión en llamas, un relato sobre la Revolución social española.

El 14 de mayo de 1940, muere en Toronto (Canadá), pero el país no permite que sea enterrada por ser considerada una mujer peligrosa por lo que finalmente acabó siendo trasladada a Chicago. Su sepultura se encuentra situada en el mismo cementerio donde están enterrados los asesinados de Haymarket

domingo, 26 de febrero de 2017

REEDICIÓN DEL NÚMERO 38 DE 'AMOR Y RABIA'


En mayo de 1997 publicamos en el número 38 de nuestra revista otro comic (del año 1979) sobre la historia de la CNT. En realidad, aunque esté ambientado en el primer tercio del pasado siglo XX, compañeros del sindicato de Seguros de Barcelona lo dibujaron para dar a conocer esta parte de la historia desconocida por la gran mayoría de la población (y más tratándose de aquellos años de la Transición posfranquista), «y porque pensamos también que ya empieza a ser hora de que la historia, la verdadera historia, empiece a escribirla sus protagonistas: los que mueren en las guerras, los que sostienen los países, los que construyen para el disfrute de los poderosos, en resumen, por los trabajadores», como así nos lo explicaron los compañeros en su Prólogo, que también añadimos.

El comic abarca desde el año anterior a la fundación de la CNT, con la Semana Trágica y Ferrer, así como afectaron a España sucesos internacionales como la Gran Guerra (la Primera Guerra Mundial) y la Revolución Rusa. Como también la gran Huelga General de 1917 o la de 'La Canadiense' (con esta ultima se consiguió imponer la jornada de ocho horas diarias en este país), los años del pistolerismo de la patronal y la dictadura de Primo de Rivera. Y lo que nos decían los compañeros autores del comic en su momento:

«No nos mueve un fin lucrativo, sino el ánimo de llevar la verdad a todos de la historia que hacemos cada día, esa verdad tantas veces callada y manipulada por no interesarle a los que detentan el poder...»

Este número lo tenéis disponible - en formato PDF - en esta dirección:



https://twitter.com/Revista_AyR/status/835198543367389189

sábado, 18 de febrero de 2017

CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN TRAICIONADA

 
Toda rebelión popular contra el poder establecido genera inevitablemente una mitología propia que posteriormente será manipulada por la nueva casta de gobernantes que surja tras dicha rebelión para legitimar su dictadura. Pero además de servir para perpetuar las jerarquías, el mito sirve también para recordar a la adormecida consciencia popular la debilidad intrínseca a todo poder, mostrando la fuerza de la resistencia del pueblo, manifestada durante la rebelión, manteniendo así vivo su recuerdo en la memoria colectiva. De esta forma, al mito de los caballeros medievales opuso el pueblo el de los salteadores de caminos que, al estilo de Robin Hood, robaban a los ricos (los caballeros) para dárselo a los pobres (el pueblo). En la península Ibérica este mito tomó cuerpo en la figura de Don Quijote, el cual, al mismo tiempo que ridiculizaba la infantil creencia en la existencia de héroes individuales que, al estilo del «príncipe azul». Liberarían al pueblo de sus cadenas (atacando así incluso al mito de Robin Hood), mostró también cómo la existencia de la humanidad, bajo los diversos tipos de explotación, se debate entre una vida gris, monótona y sin sentido, por un lado, y una defensa a ultranza de la libertad y la justicia, por otro lado. Si bien la definición concreta de los conceptos de libertad y justicia, en su práctica, cambian con el paso del tiempo, conservan su fuerza y su misma razón de ser en su búsqueda constante y sin resultado definitivo, tal y como ocurre, en la leyenda, con el mítico Grial (¿O acaso alguien cree en que sea posible lograr algún día un grado de libertad que pueda ser considerado absoluto y que, al mismo tiempo, conviva con la contradición que suponen los acuerdos necesarios para el funcionamiento de cualquier tipo de sociedad?).

La Revolución Rusa ha sido, sin duda, el mayor mito del siglo XX, el cual, tras haber nacido de una rebelión popular de una escala e intensidad desconocida hasta entonces en la historia de la humanidad, una vez restablecido el poder en Rusia fue utilizado como traje de gala por la nueva jerarquía en el poder. Esta situación no durará mucho: la rebelión de Kronstadt [o la guerrilla majnovista], aunque rápidamente aplastada, será el grito de rabia del pueblo, que denunciará la realidad de la misma forma que el niño de la fábula gritó ¡El rey está desnudo!, eliminando todo intento de legitimar a los nuevos amos. Desde entonces, el poder ha intentado acallar este grito por todos los medios a su alcance. Vana pretensión: rodo sistema de dominación lleva en sí inmerso el germen de la rebelión, y la dictadura bolchevique no pudo escapar a esta situación, tal y como ocurrió a sus antecesores, y el mito de la revolución bolchevique se ha resquebrajado, de la misma forma que un cadáver se pudre inevitablemente con el paso del tiempo.

Tras morir como mito popular, el bolchevismo murió por segunda vez, al ser incapaz de perpetuarse como sistema de dominación a partir de su aparente invencibilidad (debida, en gran parte, al propio tamaño de la URSS). La libertad, en cambio, sigue y seguirá vigente, ya que más que una idea es un sentimiento de resistencia a toda imposición y, sobre todo, es el medio por excelencia mediante el cual la vida se defiende contra todos los intentos de dominarla reglamentándola. Nosotros, como ocurrió ayer en Kronstadt [o en el sudeste de Ucrania] y como ha ocurrido siempre desde que la humanidad es, seguiremos luchando contra toda autoridad, por la libertad. Por la anarquía.

AMOR Y RABIA

Este texto [con algún añadido] fue la presentación de un antiguo número de nuestra revista AyR, y nos sirve, aún hoy día, para referirnos a lo que fue la Revolución Rusa. Este episodio histórico supuso uno de los más importantes y estuvo entre los de mayor transcendencia del pasado siglo XX, o el que más. Como en este año 2017 conmemoramos sus 100 años, para ello a lo largo del año publicaremos algunos textos sobre ello, como también reeditaremos algunos de los viejos números de nuestra revista que dedicamos al evento. Por ejemplo, el año pasado reeditamos en versión dos de los números que dedicamos al tema de la Revolución Rusa y sus consecuencias...

El 15 de marzo del año 1996, en el número 4-bis de AMOR Y RABIA, publicamos el comic (de Épistolier y Volny de 1972) que trata sobre la rebelión de los marinos y obreros de la fortaleza de Kronstadt en el Báltico, que fue duramente reprimida por el Ejército Rojo comandado por el dirigente bolchevique Lev Trotski, bajo el título «Kronstadt, 1921-1996», al que podéis acceder y descargar (¡si lo deseáis!) desde esta dirección:



Y en el número 25, del 21 de septiembre también de 1996, sacamos otro comic (de Spain Rodriguez del año 1975) dedicado a Stalin, bajo el título de «Stalin. Retrato de un bolchevique». Aunque este personaje fuese uno de los dictadores más crueles y siniestros de la Historia, y haya quién le considera el verdadero verdugo de la revolución, en realidad lo único que hizo fue cosechar lo que Lenin y Trotski previamente habían sembrado. También lo podéis conseguir a través de este otro enlace:


lunes, 13 de febrero de 2017

HA MUERTO UN SER HUMANO

GONZALO PUENTE OJEA
21 de julio de 1924 - 10 de enero de 2017

 Por JULIO REYERO

En la madrugada del 10 de enero murió Gonzalo Puente Ojea. Nació en Cienfuegos (Cuba), en 1924, y este diplomático de carrera fue siempre una rara avis de las que están en peligro de extinción. Dedicó mucha parte de su vida a la difusión del ateísmo y a la lucha por combatir la influencia que el poder religioso mantiene en gran medida en nuestra sociedad gracias a la cohabitación entre Iglesia y Estado. Recorrió significativas embajadas, pero quizá su nombramiento más polémico fue el de embajador ante la Santa Sede de 1985 a 1987. Siempre se hace referencia a la polémica de su nombramiento, pero lo verdaderamente polémico fue su destitución al negarse a participar en un acto de homenaje a los religiosos ejecutados por su relación con el bando franquista durante el conflicto de 1936 a 1939. Posteriormente no paró de dar conferencias y participar en tertulias y actos públicos hasta que la edad fue un impedimento. Era evidente que los serviles le sobrevivirían, pero sin su actividad es seguro que nuestro entorno hubiese sido mucho más hostil a la razón. Es autor de más de una veintena de libros, entre los que podríamos destacar su Elogio del Ateísmo (2007), El mito de Cristo (2000), La cruz y la corona. Las dos hipotecas de la Historia de España (2011) o Ideologías religiosas. Los traficantes de milagros y misterios (2013).

En otras ocasiones he conocido autores en esta materia por sus libros o sus artículos únicamente, pero esta vez tuve la suerte de cruzar mi camino con el de este hombre en varias ocasiones. La primera vez que lo vi fue durante la conferencia que pronunció en la Casa Revilla de Valladolid en el año 1995 dentro de los actos programados bajo el título de V Semana Cultural Libertaria, organizada por la CNT de la localidad. Simpatizando, pero sin haber comenzado mi vida militante, recuerdo la impresión que me causaron sus palabras sobre la peste religiosa y el respeto con el que un hombre adscrito al republicanismo y que había tenido responsabilidades de Estado trataba al anarquismo organizado y era tratado. Esa negación de las divinidades que planteaba, al igual que por otro lado negábamos la autoridad terrenal (coherencia bakuninista) fue parte de la mochila con la que inevitablemente se acababa dentro del movimiento antiautoritario, y así sucedió en mi caso.

Hubo otros actos suyos a los que asistí, pero la segunda vez que recuerdo con más fuerza fue la invitación que los compañeros de Barcelona me hicieron para participar en un mitin contra la visita de Ratzinger a la Ciudad Condal el 4 de noviembre de 2010. Sin muchas más explicaciones cogí un tren suponiendo que el acto tendría el tamaño al que estamos acostumbrados, en el que un centenar de personas es todo un éxito. Mi sorpresa fue encontrar un acto multitudinario (la Guardia Urbana habló de unas 2.500 personas) que colapsaba la plaza de San Jaime, donde se encuentra el Ayuntamiento, en el que además participaban pesos pesados como Leo Bassi o el propio Gonzalo Puente Ojea. Recuerdo que comparó los pactos de la transición a la democracia, en referencia a la continuidad del Concordato con la Santa Sede, con robarnos la cartera a todos. Una traición más aprovechando el despiste y el miedo para que todo siguiera igual.

El motivo que propició el tercer encuentro al que haré referencia ha sido una de las experiencias más gratificantes que he tenido. Se trató del rodaje de Ouróboros: La Espiral de la Pobreza. No había muchas dudas de que en un documental donde se pusiera en tela de juicio la caridad cristiana, la presencia de Gonzalo Puente Ojea era algo más que un acierto. La buena gente de AMAL (Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores) me puso en contacto con él, y aunque debido a su avanzada edad tuvo dudas, finalmente accedió a participar. En abril de 2014 nos presentamos cuatro personas en su casa y estuvimos casi hora y media grabando todo lo que nos contaba acerca de su vida, y sobre todo de la visión que tenía de la pobreza, el recorte de libertades, la explotación y las desigualdades sociales que asolan este país como tantos otros. Para el documental finalmente solo pudimos usar unos segundos, pero tanto a Rafael Fuentes como a mí nos pareció que propiciaban un comienzo excepcional a la película y esperábamos que sirviese también como un pequeño homenaje a su actitud en la vida y su consecuente obra. Queda grabada en mi memoria la lucidez con la que desde su escritorio hablaba de la importancia de la educación como motor de cambio mientras a su espalda, sobre una inmensa librería repleta de volúmenes, se hallaba una postal con un dibujo del fusilamiento de Francisco Ferrer al grito de «¡Viva la Escuela Moderna!».

Este también era Gonzalo Puente Ojea, a quien lógicamente pocos medios han prestado la atención que merecía en los últimos años y ahora en el momento de su muerte. Estaremos atentos a los actos de homenaje que se le dediquen. Desde aquí nos sentimos cercanos a quienes le querían y le apreciaban y deseamos que su memoria, y a través de ella su trabajo, pervivan como herramienta de transformación social. Seguramente Diógenes hubiese detenido su farol ante la figura de Gonzalo afirmando, por fin, haber encontrado un ser humano.

Nº 343 - FEBRERO 2017